La diferencia entre el éxito y el cierre

Podemos ser los afortunados poseedores de la joya más hermosa de mundo. Podemos ofrecer esa gema a un precio irrisorio, regalarla, incluso. Pero, si no lo sabe nadie, no debe cabernos duda de que seremos los dueños de esa joya indefinidamente.

Pues algo similar sucede con cualquier otro producto, con el agravante de que si nos dedicamos a venderlo a cambio de un margen de beneficio sobre el precio al que lo hemos comprado, la diferencia entre que nos lo compren o no es la misma que la que existe entre que comamos y paguemos las facturas o no.

Dicho esto, vamos con dos casos reales, de los que sólo hemos alterado nombres y localizaciones y que nos ofrecen un ejemplo clarísimo de lo que queremos decir en este artículo. Son dos tiendas de moda joven. Prácticamente, se diferencian sólo en el nombre puesto que las formas y colores de las prendas las dicta la moda y los materiales los imponen los buenos precios.

Trapito’s vs Clothies’

Llamaremos a la primera de las tiendas… Trapito’s. Pues bien, la llegada de las rebajas sorprende a Trapito’s con una importante cantidad de stock sin vender. Pero su dueño sabe que rebajando sus prendas en un cuarenta, cincuenta y hasta ochenta por ciento se las van a quitar de las manos. Es por eso que no se molesta en hacer campaña de publicidad de ningún tipo.

El segundo de los establecimientos, justo enfrente del primero, se llama, hummm… Clothies’. Esta tienda, debido a la (maldita) crisis, también se encuentra con un remanente de prendas muy importante. Y su dueño también opta por unas rebajas muy agresivas, sólo que decide invertir unos cuantos euros en unos carteles de rebajas para tiendas.

La diferencia es vender o no

Llega el primer día de rebajas y mientras Trapito’s luce en su escaparate unas cartulinas de un color amarillo fosforito con los porcentajes de rebaja escritos a mano, Clothies’ ha colocado en la puerta, en el escaparate y apoyado sobre una farola de la acera sendos carteles de rebajas para comercios.

Apenas ha tenido que transcurrir un solo día para que el dueño de Trapito’s se dé cuenta de su error. Pero, con  los tiempos que corren y la competencia despiadada al que todo negocio ha de enfrentarse, un par de días, o menos, pueden marcar la diferencia entre el éxito o el fracaso.

Invertir para ganar

Mientas el infortunado comerciante se hacía a sí mismo estas consideraciones, decidió distraer sus funestos pensamientos sobre un futuro que, era consciente, él mismo se había labrado por considerar un gasto lo que en realidad es una inversión.

Pero a veces, cuando todo parece perdido, al destino le gusta guiñarnos un ojo. Y eso fue más o menos lo que pasó.

Investigando dónde podía haberse hecho la competencia con unos carteles tan elegantes como los que tenía, dio con una tienda-comercio virtual (esta vez sí que damos el nombre real) llamada RETIF.

La importancia de un servicio bueno y rápido

Al principio no tenía muy claro por qué su búsqueda de carteles de rebajas para tiendas en Google le había llevado a esta página. Pero, en lugar de abandonarla de inmediato, se decidió a echar un vistazo y vio que en ella se ofrecían todo tipo de productos para negocios… ¡Pero si hasta se vendía el equipamiento completo de una tienda de zapatos, con estanterías, decoración y todo por sólo 1883,16 euros!

Pero seguimos con lo que estábamos. Hablábamos, antes del inciso, de los carteles de rebajas para comercios y de que el dueño de esta tienda llegaba tarde para competir con la de la acera de enfrente y su elegante, amén de llamativa, cartelería. Pero no: no llegaba tan tarde.

Gracias a la magia de las TIC (Tecnologías de la Información y la Comunicación), en apenas un día pudo hacerse con la cartelería de rebajas y como cualquier idea puede mejorarse, solicitó unos carteles aun más grandes y llamativos que los de Clothies’, de modo que se vieran desde más lejos.

¡Salvado!

Hemos de confesar que no sabemos el resultado exacto del pulso entre una y otra tienda, aunque tampoco es una cuestión que nos preocupe en exceso. No les debió de ir mal del todo a ninguno de los dos, habida cuenta de que ambos comercios continúan abiertos.

Lo que sí está claro es que el dueño de Trapito’s aprendió la lección y, desde entonces, una o dos semanas antes de que comiencen las rebajas, encarga sus carteles, además de haberse lanzado a otras formas de publicidad dentro y fuera de los periodos oficiales de descuentos.

Hoy por hoy, en muy fácil encontrar en el entorno de la tienda a personas repartiendo flyers, por no hablar de que se pueden escuchar en las emisoras de radio locales los anuncios de este comercio.

Por cerrar este artículo remitiéndonos a como lo empezábamos: el comerciante se dio cuenta de que tenía en sus manos una joya y de que el precio por ella era mejor que justo, de modo que sólo tenía que hacerlo saber.