Prohibido fumar

Desde hace años se trata de un tema polémico que ha generado incontables debates tanto en el ámbito privado como público. El libre consumo de tabaco en lugares públicos, y en medio de personas que no consumen dicho producto –algo de lo más común hasta hace menos de una década-, es una costumbre y hasta un hábito cultural que ha recibido duras limitaciones y prohibiciones en los últimos años.

Dichas prohibiciones no han sido simples declaraciones implícitas y reducidas al libre albedrío de cada persona, por ejemplo, encargado o dueño de un comercio o local comercial, sino que han emanado como leyes explícitas dictadas por los mismos poderes judiciales de los distintos estados, claro está, con variantes en la aplicación de las mismas de un país a otro. Algunos estados han sido mucho más estrictos que otros a la hora de hacer cumplir estas leyes en lugares públicos, tanto abiertos como cerrados, pero básicamente, se puede decir que a la hora de limitar esta práctica ha habido uniformidad por parte de gran parte de los países occidentales.

 

Pero es importante recordar que el surgimiento e implementación de estas leyes, no se produjeron por los debates y las polémicas que se generaban entre amigos, familiares o desconocidos en un bar sobre las molestias del cigarrillo o de tener a alguien al lado lanzando el humo del mismo al aire. Las leyes que dieron lugar a limitaciones y prohibiciones para el consumo de tabaco en lugares públicos, fueron el resultado de ingentes y extensos estudios e informes elaborados por la misma sanidad pública, con criterios casi sin fisuras de un país a otro, respecto a las conclusiones.

Y a pesar de que ya sean conocidas por todo el mundo, y hasta parezca una obviedad remarcarlas, las conclusiones de estas investigaciones fueron, lisa y llanamente, que el tabaco mata, que aun con las salvedades que se pueden dar respecto a las distintas predisposiciones según cada paciente, el consumo regular de esta sustancia facilita y propicia la activación de patologías y afecciones relacionadas directamente con los pulmones y el corazón.

Los Departamentos de Sanidad de los distintos países incluyeron cifras en sus informes, no sólo sobre gastos públicos generados por el tratamiento de afecciones relacionadas por el tabaco, sino también sobre la cantidad de muertos relacionados directa o indirectamente con el consumo de tabaco.

Esta información fue lo suficientemente contundente para los poderes judiciales y las fiscalías como para dictar las leyes que hoy en día conocemos, y que permite a los “no fumadores” disfrutar de cualquier espacio público sin humo y sin “contaminación del aire”.

Este controvertido camino ha perjudicado en alguna medida a las tabacaleras, pero a la vez, beneficiado a empresas como 20milproductos.es y su sección de cartelería. Las leyes contra el tabaco en lugares públicos ha disparado la demanda en la producción de carteles informativos y de advertencia, destinados a miles de establecimientos dedicados, sobre todo, a la gastronomía.

El carácter obligatorio en el cumplimiento de estas leyes ha compelido a los dueños de estos locales, a delimitar sus espacios entre “fumadores” y “no fumadores”, a la vez que se han visto obligados a indicarlo claramente en el interior de sus instalaciones.

Por lo dicho, los carteles de “prohibido fumar”, de distintas medidas, materiales, tipografías y estilos, se producen por miles por parte de las empresas anteriormente nombradas.

Por ejemplo: los hay de tamaño A4, de plástico adhesivo, y con la inscripción, “Prohibida la venta de productos del tabaco a menores de 18 años”, con un cartel adhesivo disponible para pegar sobre cualquier superficie; con medidas de 297 x 210 mm, homologado, y por supuesto, indicando en la parte inferior, la ley que lo avala.

Otro de los estilos de cartel de “Prohibido fumar” o “No smoking”, incluyen color, contraste y simbología, además de cambiar su texto: el cigarrillo dentro de un círculo rojo, con la inscripción, “Espacio sin humo”; sobre un fondo azul, y con el recuadro destacado de “Prohibido fumar” debajo. En este caso, el material también será plástico adhesivo, tamaño A4, con cartel adhesivo para pegar interiormente sobre cristal, y otro para pegar sobre cualquier superficie. Igualmente homologado, y de 297 x 210.

Si ninguno de estos dos modelos terminan de convencerle, siempre aconsejamos consultar directamente con la casa que los produce, ya que seguramente dispondrá de un amplio catálogo.

Fuente foto 1: (sampydesigne.blogspot.com)

Fuente foto 2: (egaaga.blogspot.com)